Muy pronto terminarán las clases. El tiempo ha pasado rápido. Cuando veo a mis compañeros me doy cuenta de que hemos cambiado.
Recuerdo bien el primer día de clases. Casi todos llegamos un poco asustados a una escuela nueva y más grande, con compañeros y maestros muy diferentes a los que teníamos en preescolar.
Me daba miedo soltarme de la mano de mi mamá pero en cuanto vi a mi maestra con una gran sonrisa que me invitaba a pasar y a conocer cosas nuevas e interesantes, me sentí muy seguro y entré a mi salón.
Hoy me siento muy orgulloso porque ya leo y escribo mejor y porque me gustan mucho las matemáticas. ¡He aprendido mucho durante este ciclo escolar!